
La Diócesis de San Rafael vive jornadas de profunda fe con la visita de las reliquias de María Antonia de Paz y Figueroa, figura central de la espiritualidad argentina.
Durante este fin de semana, las reliquias estuvieron presentes en la Parroquia Jesús Nazareno (18 y 19 de abril), donde numerosos fieles se acercaron para participar de celebraciones, momentos de oración y veneración.
La visita forma parte de un recorrido que busca acercar la figura de la santa a toda la comunidad, generando espacios de encuentro, reflexión y renovación de la fe.
Las reliquias continuarán su recorrido en San Rafael según el siguiente cronograma: 25 de abril en la Parroquia San Maximiliano Kolbe y el 26 de abril será en la Parroquia San José
¿Quién fue Mama Antula?
María Antonia de Paz y Figueroa fue una mujer laica nacida en Santiago del Estero en el siglo XVIII. Dedicó su vida a difundir los ejercicios espirituales de Ignacio de Loyola, incluso en tiempos en que la Compañía de Jesús había sido expulsada.
Con una profunda vocación misionera, recorrió miles de kilómetros a pie llevando su mensaje, con el deseo —como ella misma expresaba— de “andar por donde Dios no es conocido para darlo a conocer”.
Su entrega, perseverancia y fe la llevaron a ser canonizada en 2024 por el Papa Francisco, convirtiéndose en la primera santa argentina.
La importancia de venerar una reliquia
Para la Iglesia Católica, las reliquias representan un vínculo tangible con la vida de los santos. No se trata de adoración, sino de un acto de respeto y fe que invita a los creyentes a acercarse al testimonio de quienes vivieron el Evangelio de manera ejemplar.
La presencia de las reliquias de Mama Antula en la diócesis es una oportunidad especial para que los fieles fortalezcan su espiritualidad y encuentren inspiración en su legado.






