Nuestra Iglesia

Coronavirus: El Papa teme un genocidio virósico

Francisco en la misiva expresa sentirse “edificado”, que algunos gobiernos han tomado medidas ejemplares con prioridades bien señaladas para defender a la población. Estos gobiernos muestran la prioridad de sus decisiones: primero la gente, señala el Papa. Medidas que son un sacrificio para la población, “molestan” a quienes se ven obligados a cumplirlas, pero siempre es para el bien común. A la larga, afirma Francisco, la mayoría de la gente las  acepta y se mueve con  una actitud positiva.        

No defender a la gente, dice el Santo Padre, supone un “un descalabro económico”. Sería triste que se optara por lo contrario, llevaría  a la muerte a muchísima gente, algo así como un “genocidio virósico”, escribe en la carta Francisco. 

Llamamiento a todos los jueces de las Américas

“En este contexto de crisis planetaria, hacemos un llamamiento a todos nuestros colegas jueces de las Américas para asumir el rol que la hora nos exige, coordinando esfuerzos, diseñando estrategias y fundamentalmente ratificando en forma cotidiana nuestro compromiso por la dignidad humana y la paz global, como también para la realización de los derechos humanos en todas las dimensiones”, se lee en el documento del Comité. 

En la misiva, el Papa expresó su preocupación por el “el crecimiento, en progresión geométrica”, de la pandemia. El Pontífice le expresa al presidente del comité que se siente “edificado por la reacción” de tantas personas, médicos, enfermeras, enfermeros,  voluntarios, religiosos, sacerdotes, que arriesgan  su vida para sanar y defender a la gente sana del contagio”.                      

El Papa informa a Gallardo de un encuentro que tuvo con el dicasterio del Desarrollo Humano Integral, con quienes reflexionó sobre el ahora y el después. Porque, prepararse para el después es importante, aseveró el Papa, ya que se “notan algunas consecuencias” que deben ser  enfrentadas: hambre, sobre  todo para las personas sin trabajo fijo, violencia, la aparición de los usureros, que como asevera el Pontífice, son “la verdadera peste” del futuro social, delincuentes deshumanizados. Por último para entender la visión del futuro económico, es “interesante”, dice, la visión de la economista Mariana Mazzucato, docente en el University  College London, que ayuda a pensar en el futuro.

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