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22 octubre 2021

Cómo retomar la actividad física y no fracasar en el intento

La actividad laboral de las personas comenzó a ser desarrollada en su domicilio en la gran mayoría de los casos y muchas veces, frente a computadoras o diferentes pantallas, lo que llevó a que se pasara demasiado tiempo en posiciones estáticas sobre todo en sedestación (sentado). Estas posturas mantenidas, durante tiempo prolongado, producen, entre otras cosas, desequilibrios importantes a nivel de las diferentes cadenas miofasciales, déficit articulares, y alteraciones del sistema nervioso, lo que terminará disminuyendo la capacidad de movimiento del sujeto.

Por otro lado, la mayoría de las personas disminuyeron su volumen de entrenamiento de forma considerable, o debieron adaptar su actividad deportiva, lo que produjo adaptaciones negativas a nivel del rendimiento físico.

Teniendo en cuenta lo descripto anteriormente, es importante a la hora de retomar la actividad física tomar las siguientes recomendaciones:

  • Recuperar los rangos de movimientos articulares. Realizar ejercicios de movilidad articular y flexibilidad en zonas como la cadera, tórax y columna entre otras, es fundamental para lograr un movimiento eficaz durante la práctica deportiva.
  • Realizar una correcta entrada en calor es de suma importancia ya que nos ayudará a facilitar la actividad que se realizará posteriormente, predisponiendo de una mejor manera a nuestro organismo para la actividad física a realizar.
  • Comenzar de forma progresiva. Si bien muchas personas han realizando alguna actividad física en la casa durante el aislamiento, la mayoría de las veces los parámetros de intensidad y duración del ejercicio son totalmente diferentes a los que se realizan en la práctica deportiva diaria. Por este motivo es fundamental comenzar lentamente, progresando de sesiones cortas y de intensidad moderada a otras de mayor duración e intensidad. Esto es primordial para lograr un buen rendimiento en el deporte y evitar lesiones.
  • No entrenar todos los días en un primer momento. Mantener una frecuencia óptima de entrenamiento, alternando sesiones de ejercicio con sesiones de descanso o de baja intensidad, permitirá obtener adaptaciones que favorezcan el rendimiento.

No debes olvidar que la actividad física debe ser planificada y supervisada por un profesional formado en este ámbito para que esta sea desarrollada de manera segura y eficaz, y puedas cumplir con tus objetivos propuestos.

 

Gonzalo Merino

Lic. en Kinesiología M.P. 2277

Prof. de Educación Física

260-154568627