Sociedad

Cuatro argentinos participaron del encuentro mundial de Misioneros de la Misericordia

Los presbíteros argentinos Lucas Salcedo (San Nicolás de los Arroyos), Carlos Arce (Villa de la Concepción del Río Cuarto), Ariel Manavella (Oberá) y José Luis “Cote” Quijano (San Isidro), participaron en Roma del III Encuentro Mundial de Misioneros de la Misericordia, en el que renovaron su mandato.

El papa Francisco convocó a los Misioneros de la Misericordia por tercera vez después de su institución en 2016 para el Año de la Misericordia.

Este tercer encuentro mundial, que llevó por lema “El misionero de la Misericordia: una señal de acogida”, debió ser pospuesto en dos oportunidades a raíz de las restricciones por la pandemia de Covid-19.

Más de 400 misioneros del mundo, entre ellos los cuatro argentinos, participaron en las diferentes iniciativas organizadas por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, entre ellas la misa del Domingo de la Divina Misericordia en la basílica de San Pedro y la audiencia con el Papa Francisco.

La Argentina cuenta con seis misioneros que conformaron una pequeña comunidad que reza, comparte experiencias, y está atenta y dispuesta a servir en este ministerio delegado por el pontífice de perdonar los pecados reservados a la Santa Sede y animar la promoción de la misericordia. 

Por decisión del papa Francisco, el servicio de los Misioneros de la Misericordia fue confirmado para que se prolongue hasta nuevo aviso, como “signo concreto de que la gracia del Jubileo sigue siendo viva y eficaz, a lo largo y ancho del mundo”. 

Así lo expuso el pontífice en su carta apostólica Misericordia et Misera, publicada el 20 de noviembre de 2016 con motivo de la clausura del Jubileo extraordinario de la Misericordia.

En abril de 2017, el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, publicó los decretos correspondientes, confirmando en su servicio a los sacerdotes que han decidido continuar en este ministerio particular.

El decreto recuerda que los misioneros “deben encarnar especialmente las actitudes requeridas para todo confesor, nominadas en Misericordia et Misera, y que siguen vigentes las facultades extraordinarias concedidas el 10 de febrero de 2016, en la celebración del miércoles de ceniza en la basílica de San Pedro”.

Entre las facultades recibidas durante el Año Santo, que continúan vigentes a partir de la renovación, el Pontificio Consejo les recuerda que están limitadas a la absolución de los siguientes pecados que comportan una censura reservada a la Sede Apostólica:

1. Profanación de las especies eucarísticas mediante sustracción o detención de las mismas para uso sacrílego;

2. Violencia física contra el Romano Pontífice;

3. Absolución del cómplice en pecado contra el sexto Mandamiento del Decálogo;

4. Violación directa del sigilo sacramental por parte del confesor;

5. Captación y/o divulgación mediante medios de comunicación social del contenido de la confesión sacramental verdadera o simulada.

Los Misioneros de la Misericordia realizan un importante servicio para la Iglesia, especialmente como ministros del sacramento de la Reconciliación, incluso en lugares donde la presencia de católicos es menor, recorren muchos kilómetros para llegar a las diversas comunidades. 

De hecho, el origen de los participantes es muy variado, entre otras cosas tuvieron que hacer frente a las diversas restricciones sanitarias, a menudo todavía rígidas, de los distintos países del mundo: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Venezuela, Líbano, Filipinas, India, Vietnam. La presencia de África también es consistente: Nigeria, Malí, Malawi, Kenia, Costa de Marfil, Ghana, Guinea y Camerún. 

En particular, hubo la presencia de algunos sacerdotes de Ucrania, para quienes se obtuvo una visa especial para salir del país. Estos sacerdotes provienen de regiones del oeste de Ucrania: del oblast de Chmel’nyc’kyj, del oblast de Cernivci, de la región de Ternopil y de Hnizdychiv en el oblast de Lviv. Un gran número de participantes provienen de Estados Unidos y Europa.

El encuentro, tras la bienvenida de monseñor Rino Fisichella, incluyó una mañana de “talleres”, en los que los Misioneros pudieron encontrarse y compartir experiencias y prácticas pastorales desarrolladas durante la pandemia. 

El Encuentro culminó primero con la participación en la concelebración eucarística del Domingo de la Divina Misericordia, presidida por el Santo Padre y con la audiencia de hoy con el papa Francisco. 

Entre los ponentes que ofrecieron reflexiones durante los días del encuentro estuvieron el cardenal Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia y el padre Damián Guillermo Astigueta, profesor de la Facultad de Derecho Canónico de la Pontificia Universidad Gregoriana.

El número de Misioneros de la Misericordia en el mundo, desde que fueron establecidos por el Papa Francisco en 2016, crece constantemente. En este momento hay 1.040.

 

Fuente: Aica

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