Santoral

20 de agosto: San Bernardo de Claraval, el “cazador de almas y vocaciones”

Hoy 20 de agosto la Iglesia celebra la Fiesta de San Bernardo Abad, un gran líder que recorrió Europa poniendo paz donde había guerras, fundó más de 300 conventos e hizo llegar a la santidad a muchos de sus discípulos.

Nacido en Borgoña, Francia, era llamado “Mellifluous Doctor” (boca de miel) por su elocuencia que atraía a muchos fieles para que vivan más plenamente la vida cristiana.

Siendo joven, una noche de Navidad se quedó dormido mientras se celebraban las ceremonias religiosas en el templo y le pareció ver al Niño Jesús en los brazos de María, quien le ofreció a su Hijo para que lo amara y lo hiciera amar por los demás.

Esto lo impactó mucho y más adelante decide entrar al convento de monjes benedictinos llamado “Cister”. San Esteban lo aceptó con alegría ya que hacía 15 años que no llegaban religiosos nuevos.

Los jóvenes de las universidades, pueblos y campos que lo escuchaban hablar de la vida de un convento se quedaban entusiasmados y se iban en grupos para que los instruyera y formara como religiosos.

En el “Cister” se destacó por sus cualidades de líder y a sus 25 años fue enviado a fundar un nuevo convento. Eligió un sitio apartado en el bosque y le puso por nombre “Claraval”, que significa valle claro. De este recinto salieron monjes que fundaron otros 63 conventos.

A pedido del Papa, los obispos, los gobernantes y el pueblo, recorrió Europa deteniendo guerras, herejías, corrigiendo errores y animando a los decaídos.

Cierto día, un hombre bien preparado le pidió que lo aceptara en el convento de Claraval, a quien puso a transportar carbón para probar su virtud. Este discípulo después llegó a ser un gran monje y nombrado Papa Honorio III.

Fue muy famoso por su gran devoción mariana. Compuso las palabras del Salve: “Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María”. Y solía repetir la oración: “Acuérdate oh Madre Santa, que jamás se oyó decir, que alguno a ti haya acudido, sin tu auxilio recibir”.

“En Medio de tus peligros, de tus angustias, de tus dudas, piensa en María, invoca a María”, decía.

Fuente
Aciprensa

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