Vaticano

Obispo autoriza oración para la devoción privada a Benedicto XVI

Mons. Carlos Rossi Keller, Obispo de Frederico Westphalen, en el estado de Río Grande del Sur (Brasil), publicó la oración en portugués, español, francés e italiano.

Un obispo autorizó y publicó una oración para la devoción privada al Papa Benedicto XVI, fallecido el 31 de diciembre a los 95 años en Roma.

Mons. Carlos Rossi Keller, Obispo de Frederico Westphalen, en el estado de Río Grande del Sur (Brasil), publicó la oración en portugués, español, francés e italiano.

“Como hijos de la Iglesia debemos rezar y pedir a Dios su descanso eterno en el Cielo”, dijo el Prelado al publicar la oración en portugués en su cuenta de Facebook.

“Pero como testigos de su entrega generosa a Dios y sabiendo que sus últimas palabras fueron ‘Señor, te amo’, también podemos pedir privadamente su intercesión”.

El Prelado precisa en el texto de la oración que “en conformidad con los decretos del Papa Urbano VIII, declaramos que en nada se pretende prevenir el juicio de la Autoridad eclesiástica y que esta oración no tiene finalidad alguna de culto público”.

Asimismo señala que las gracias atribuidas a la intercesión del Papa Benedicto XVI deben ser comunicadas al Vicariato de Roma, con una carta escrita a la siguiente dirección:

Emmo. Sr. Cardenal Vicario para la Diócesis de Roma
Piazza di S. Giovanni in Laterano
6, 00184 Roma RM, Italia.

A continuación, la oración que propone el Prelado, “que no debe ser rezada públicamente”:

Dios Todpoderoso y eterno,
que inspiraste en el corazón de tu siervo, el Papa Benedicto XVI,
el sincero deseo de encontrarte y anunciarte,
haciéndose un humilde “Cooperador de la Verdad”
y ofreciéndose como siervo, para Cristo y para la Iglesia.

Haz que también yo sepa amar a la Iglesia de Cristo
y pueda seguir en mi vida las verdades eternas que ella proclama.

Dígnate, Señor, glorificar a tu siervo, el Papa Benedicto XVI
y concede, por su intercesión, la gracia que ahora te pido (hágase el pedido).
Amén.

Rezar el Padre Nuestro, el Ave María y el Gloria.

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