
En el marco del tiempo litúrgico de Cuaresma, la comunidad parroquial invita a participar de la Misa por los enfermos y afligidos, que se celebrará el próximo miércoles 4 de marzo a las 20:45 horas en la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, en la diócesis de San Rafael.
La celebración es organizada por los grupos de oración de la Renovación Carismática Católica (RCC), un movimiento eclesial que promueve la oración comunitaria, la alabanza y la apertura a la acción del Espíritu Santo como camino de renovación personal y comunitaria dentro de la Iglesia.
Un espacio de consuelo y oración
Esta misa tiene como objetivo acompañar especialmente a quienes atraviesan situaciones de enfermedad, angustia o sufrimiento, ofreciendo un espacio de encuentro con Dios a través de la oración, la intercesión y la celebración eucarística.
Desde la organización destacan que estos encuentros buscan fortalecer la fe y brindar contención espiritual, recordando que la Iglesia camina junto a quienes más necesitan consuelo y esperanza.
La Renovación Carismática y su misión evangelizadora
La Renovación Carismática Católica nació como una corriente espiritual dentro de la Iglesia que invita a redescubrir la acción viva del Espíritu Santo mediante la oración, la escucha de la Palabra y la fraternidad comunitaria. Sus grupos de oración se caracterizan por generar espacios cercanos, participativos y profundamente espirituales, abiertos a toda la comunidad.
En la diócesis de San Rafael, la RCC desarrolla distintas actividades pastorales orientadas a la evangelización y al acompañamiento espiritual, especialmente de personas que buscan renovar su fe o atravesar momentos difíciles sostenidos por la comunidad.
Una celebración significativa en tiempo de Cuaresma
La realización de esta misa cobra un significado especial al celebrarse durante la Cuaresma, tiempo que la Iglesia propone como camino de conversión, sanación interior y regreso al corazón de Dios.
En este contexto, la oración por los enfermos y afligidos se convierte en un gesto concreto de misericordia, recordando que la fe cristiana invita no solo a la reflexión personal, sino también a sostener al prójimo en sus dolores y necesidades.
La invitación está abierta a toda la comunidad, especialmente a quienes deseen rezar por su salud, por familiares o por situaciones personales que necesiten ser puestas en manos de Dios.






