
Este 20 de septiembre, después de rezar la oración mariana del ángelus, el Papa León XIV realizó un apremiante llamamiento en favor de la población de Somalia afectada por una grave crisis humanitaria, donde los episodios de violencia y los fenómenos meteorológicos extremos están empeorando las ya precarias condiciones de vida de la población: “Espero la generosa colaboración de la comunidad internacional para que estos hermanos y hermanas nuestros reciban la ayuda necesaria”.
Renato Martinez – Ciudad del Vaticano
“Espero la generosa colaboración de la comunidad internacional para que estos hermanos y hermanas nuestros reciban la ayuda necesaria”, con estas palabras el Papa León XIV realizó un apremiante llamamiento en favor de la población de Somalia.
Llamamiento por la población de Somalia
Este domingo 20 de septiembre, después de rezar la oración mariana del ángelus, ante miles de fieles y peregrinos que se congregaron en la Plaza de san Pedro, el Santo Padre manifestó su preocupación por la grave crisis humanitaria que se vive en Somalia y pidió la solidaridad de la comunidad internacional.
“Sigo con gran preocupación la crisis humanitaria que se vive en algunas zonas de Somalia, donde los episodios de violencia y los fenómenos meteorológicos extremos están empeorando las ya precarias condiciones de vida de la población, especialmente de las mujeres y los niños”.
Saludo a los peregrinos
Luego, el Pontífice saludó a los romanos y peregrinos que llegaron de diferentes países a la Plaza de san Pedro.
“Doy la bienvenida al obispo y a los fieles de la Diócesis de Toruń, Polonia, que visitan los lugares de milagros Eucarísticos en Italia; así como a las familias de la Diócesis de Spiš, en Eslovaquia. Saludo a los padres jesuitas que comienzan sus estudios en Roma; y al grupo de la Parroquia Romana de la Sagrada Familia de Nazaret, junto con el Club Deportivo Centocelle y el Oratorio de San Giuseppe Manyanet”.
Aprender de la historia para no repetir los errores del pasado
Y antes de despedirse, el Papa León XIV envió su bendición a la población de Pescantina, cerca de Verona, en Italia, que hoy se reúne en torno al Monumento a los Antiguos Internados para recordar a quienes fueron deportados y encarcelados durante la Segunda Guerra Mundial.
“Lo hago para subrayar que no debemos olvidar, sino aprender de la historia para no repetir los errores del pasado”.
Fuente: Vatican News






