
En el vuelo de Argel a Yaundé, en Camerún, el Papa saluda a los periodistas y hace balance de la primera etapa del viaje apostólico: «Una visita bendita». Agradece a las autoridades argelinas y a la Iglesia local, «pequeña pero significativa», reitera la actualidad del mensaje de San Agustín de «buscar la unidad entre todos los pueblos y el respeto mutuo a pesar de las diferencias» y recuerda la visita a la mezquita: «A pesar de las diferentes creencias y formas de rezar, podemos convivir en paz
Salvatore Cernuzio – en el vuelo Argel/Yaundé
«Un viaje y una visita verdaderamente bendita», además de «una hermosa oportunidad para seguir tendiendo puentes y promoviendo el diálogo». Es un Papa que no oculta su emoción y entusiasmo al comentar los dos días que acaba de pasar en Argelia, primera etapa del viaje apostólico por África que hoy continúa en Camerún y, en los próximos días, en Angola y Guinea Ecuatorial.
«Espero que estén descansados»
Menos de quince minutos después del despegue del Airbus de Ita Airways de Argel hacia Camerún, León XIV vuelve a saludar a los cerca de 70 periodistas de todo el mundo que le siguen en este viaje internacional. Un breve saludo al micrófono, no una rueda de prensa, solo para reiterar su gratitud por el trabajo realizado durante los dos días en el país norteafricano y tierra de San Agustín («Espero que todos estén descansados y listos para esta próxima etapa del viaje»), visitada por primera vez por un Pontífice, y hacer un balance de estos primeros días que —afirma— han sido «una hermosa oportunidad para seguir tendiendo puentes y promoviendo el diálogo».
Agradecimiento a las autoridades argelinas
En primer lugar, el Papa quiere enviar a través de los medios de comunicación mundiales un agradecimiento a todas las autoridades argelinas que han hecho posible la visita, poniendo incluso a disposición una escolta durante el l sobrevuelo del espacio aéreo argelino. «Es una muestra de la bondad, la generosidad y el respeto que el pueblo argelino y el Gobierno argelino han querido mostrar a la Santa Sede y a mí personalmente».
Una Iglesia pequeña pero significativa
León XIV expresa también su gratitud a la Iglesia católica en Argelia, «pequeña pero muy significativa». Repasa, pues, las «visitas especiales» realizadas los días 13 y 14 de abril a la Basílica de Notre-Dame d’Afrique en Argel y a la Basílica de San Agustín en Annaba, en la colina que domina la ciudad moderna y las ruinas de la antigua ciudad romana de Hipona. Según el Pontífice, todo esto tiene «un fuerte valor simbólico», porque San Agustín, obispo de Hipona durante más de treinta años, «es una figura que viene del pasado y nos habla de la tradición, nos habla de la vida de la Iglesia en los primeros siglos de su desarrollo», pero, al mismo tiempo, sigue siendo una «figura extremadamente importante aún hoy».
La actualidad de San Agustín
Los escritos, la enseñanza, la espiritualidad, la «invitación a buscar a Dios y a buscar la verdad» son «un mensaje que tanto necesitamos en el mundo contemporáneo, un mensaje muy actual para todos nosotros, creyentes en Jesucristo, pero también para cada persona», asegura el Papa León XIV. Y le importa mucho reiterar el hecho de que el pueblo argelino, cuya inmensa mayoría no es cristiana, «honra y respeta profundamente la memoria de San Agustín como uno de los grandes hijos de su tierra».
Construir unidad y respeto
Para un Papa que desde el principio se declaró «hijo de San Agustín», fue, por tanto, «una gracia especial» poder regresar a Annaba y «ofrecer a la Iglesia y al mundo» la visión del gran padre de la Iglesia: «La de la búsqueda de Dios y del esfuerzo por construir la comunidad, por buscar la unidad entre todos los pueblos y el respeto mutuo a pesar de las diferencias».
Vivir en paz a pesar de las diferencias
Un mensaje que él mismo ha intentado hacer realidad en las distintas citas de estos días en Argelia. Una de ellas, la «significativa» visita a la Gran Mezquita, que ha mostrado cómo «aunque tengamos creencias diferentes, formas diferentes de rezar y de vivir, podemos, sin embargo, convivir en paz». «Promover esta imagen es algo que el mundo necesita hoy, y que podemos seguir ofreciendo junto con nuestro testimonio mientras continuamos este viaje apostólico», concluye el Papa León.
De ahí sus deseos a los periodistas de «un viaje maravilloso»: «Es un placer volver a veros a todos. Gracias una vez más por vuestro servicio».
Fuente: Vatican News






