
La evolución posoperatoria del Santo Padre continúa con éxito, mientras, en el hospital Gemelli, los fieles esperan su pronta recuperación y su regreso a su misión apostólica.
Ariana Pernía Paolini – Ciudad del Vaticano
Una noche tranquila y una mañana colmada de esperanza y fortaleza transcurrió el Papa León XIV durante este miércoles, tras haberse sometido a una «cirugía radical» para extirpar un nódulo circunscrito en su pulmón, la cual confirmó el diagnóstico ya sospechado por sus médicos luego de los exámenes preoperatorios: el de un «adenocarcinoma pulmonar».
Sus médicos tratantes indicaron esta tarde que la evolución del Obispo de Roma se ha dado con normalidad, «ha retomado una alimentación regular, tomando el desayuno y el almuerzo»; mientras el Papa se recupera, la Iglesia universal continúa unida en oración por su salud y anhela su regreso a sus actividades pontificias.
No sólo en el Gemelli se respira un ambiente esperanzador, sino que en cada hogar católico, se han elevado oraciones, con la intención de apoyar al Santo Padre en uno de los momentos más difíciles que ha vivido desde el inicio de su pontificado. En los alrededores del recinto hospitalario la dinámica pareciera aquella de un día cualquiera, hasta que, al girarse, al ingreso esperan atentos los medios de comunicación y, a su lado, caminan los fieles, religiosos y religiosas, quienes, al conocer el diágnostico del estado de salud del Papa, comparten con los demás un mensaje de aliento.
En evidencia14/10/2026Los médicos del Papa: una evolución postoperatoria normalLa Oficina de Prensa de la Santa Sede da a conocer un boletín de los médicos tratantes del Papa: "ha comenzado a caminar por la habitación. Ha retomado su alimentación habitual"
El amor manifiesto a través del rezo
En ocasiones, las plegarias dejan entrever el amor que sienten los fieles por el Pastor que guía hoy la Iglesia Universal; es una mezcla de tristeza con optimismo la que emiten sus labios y, mientras la expectativa por la recuperación del Sucesor de Pedro aumenta, también el apoyo de los fieles que, en las inmediaciones del Gemelli, aguardan por él.
Si pudiese decirle algo al Santo Padre hoy, sería «que lo quiero tantísimo, que desearía verlo, que sea siempre una luz para el mundo y que continúe hablándonos como lo ha estado haciendo».
Compartía la hermana Rosetta Donato, de la congregación de las Hijas de Nuestra Señora al Monte Calvario, quien no sólo acompaña en oración al Papa León hoy, sino que, acompañaba con sus plegarias, desde el Policlínico Agostino Gemelli, a San Juan Pablo II cuando se encontraba internado en el mismo recinto en el año 2005.
«Nuestra vida es un viaje a la eternidad, […] dentro de la eternidad, y el Papa ha aceptado esta realidad, nos ha hecho partícipes de su condición y, para mí, es bellísimo», aseguraba la religiosa que, a partir del arribo del Santo Padre al hospital, ya le acompañaba espiritualmente: «A él, le deseo una larga vida, para que esté a nuestro lado por mucho tiempo, para que se manifieste, no sólo mediante palabras, sino también con su comportamiento».
«Él nos habla también con sus gestos», manifestaba en relación a la entrada de León XIV al Policlínico Gemelli.
Allí mismo se hallaba también Ulrich Ladurner, quien, mientras los viandantes buscaban la salida de las instalaciones del hospital, él declaraba a los medios vaticanos que «espero que el Santo Padre esté bien, porque es una figura importante y un líder religioso […] que transmite tranquilidad y seguridad»
«Espero que pueda pasar estos días difíciles con serenidad».
Erick Agustino Mbunga expresaba con vehemencia que está «seguro de que él -Papa León- estará mejor» y recordaba el impacto con el que recibió la noticia del diagnóstico del Santo Padre, pero, a su vez, admitía que «con la ayuda de Dios y los expertos, médicos y profesores, se mejorará rápidamente».
En evidencia14/10/2026El Papa transcurre una primera noche serena en el hospitalLa Oficina de Prensa de la Santa Sede ofrece información actualizada sobre el estado de salud del Pontífice, operado este martes 13 de octubre en el Policlínico Gemelli de Roma.
Fuente: Vatican News






