Sociedad

“Hoy pedimos a San Cayetano que nos dé una mano e interceda para que no falte lo que sostiene a nuestras familias”

La celebración eucarística de la inusual celebración patronal, con el lema “San Cayetano con corazón agradecido, te pedimos paz, salud y trabajo”, fue transmitida por las redes sociales.

El purpurado porteño aseguró que las palabras de Jesús “adquieren una proyección insospechable en el santuario del santo del pan y del trabajo” y profundizó: “El Niño Jesús en brazos de Cayetano sacerdote nos sigue diciendo: ‘Vengan a Mí…’ los que están desesperanzados, los que golpearon muchas puertas y no se abrieron, los que salen a buscar trabajo bien temprano y llegan a sus casas desalentados, los que no encuentran sentido al seguir luchando por una vida digna”.

“’Vengan a Mí…’, los que temen por su salud y se sienten agobiados por sus sufrimientos y temores, los que fueron defraudados por promesas incumplidas y no saben cómo sobrevivirán mañana. ‘Vengan a Mí…’ los abuelos y ancianos que se sienten marginados, excluidos y olvidados, solos y enfermos: sientan el abrazo del consuelo de un Dios que los ama y valora. ‘Vengan a Mí…’ los jóvenes que se sienten decepcionados, sin futuro, en nuestra propia patria”, puntualizó.

“A todos ellos, el Jesús que predica San Cayetano siempre tiene una palabra de aliento y alivio, para que los devotos vuelvan consolados a sus casas, a lo cotidiano, con la certeza de que Dios no se olvida de sus amigos, que sus promesas no defraudan, nunca nos decepcionan, y ustedes lo saben bien”, agregó.

El primado argentino sostuvo que “en el santuario, la oración de los peregrinos se eleva con un sentimiento común por la Patria que soñamos, y supera todo derrotismo, porque es más fuerte la fe que alimenta la certeza de un destino más digno para todos”.

“En medio de las pruebas que no faltan, nos edifica y conmueve la solidaridad de los devotos en este tiempo de pandemia. No han dejado de enviar víveres y ropa para los más necesitados, y sus visitas al santuario en momentos tan difíciles ha sido un testimonio de fidelidad a Dios y gratitud a San Cayetano, por las gracias recibidas”, destacó al referirse a la generosidad de los peregrinos.

“El encuentro con quienes compartimos la fe y las pruebas de la vida nos alienta a seguir caminando. Es que el santuario es un espacio de gracia donde nos reconocemos hermanos e hijos de un mismo Padre Dios; es el lugar elegido por el pueblo humilde, donde se trazan puentes cordiales entre los que comparten sus bienes, porque aun en su estrechez e indigencia, piensan en los que menos tienen. Como en la Iglesia de los primeros tiempos, en San Cayetano se crea un clima de familia y se proclama que ‘la felicidad está más en dar que en recibir’”, subrayó.

El cardenal Poli afirmó que el lema “San Cayetano: con corazón agradecido te pedimos paz, salud y trabajo” expresa “los más profundos deseos del pueblo trabajador y creyente, que desea salir de la pandemia mejor de cuando nos ha sorprendido”.

“Pedimos paz porque quien la procura ‘está sembrando la paz y su fruto es la justicia’. Pedimos salud para seguir construyendo una patria de hermanos, acompañando el sueño del papa Francisco que nos invita a que ‘seamos capaces de reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y de amistad social que no se quede en las palabras’”, enfatizó citando la encíclica Fratelli tutti. 

“Y como ‘no existe peor pobreza como aquella que priva del trabajo y de la dignidad del trabajo’, hoy nos ponemos frente a la imagen del santo del pan y del trabajo: pedimos que nos dé una mano e interceda ante el ‘Dios que ama la vida’ para que no falte lo que sostiene a nuestras familias, nos dignifica y es causa de alegría para todos. ¡San Cayetano, ruega por nosotros!”, concluyó.

 

Fuente: Aica

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