
La Iglesia celebra hoy, 30 de agosto, la memoria litúrgica de Santa Rosa de Lima, la primera santa de América y patrona de Perú, del continente americano y de las Filipinas.
Nació en Lima en 1586 con el nombre de Isabel Flores de Oliva, aunque pronto fue llamada “Rosa” por la belleza de su rostro. Su vida estuvo marcada por la austeridad, la oración y la entrega al servicio de los pobres y enfermos. Se consagró a Dios como laica dominica y falleció a los 31 años, en 1617. Fue canonizada en 1671 por el Papa Clemente X.
En el sur mendocino, la devoción por Santa Rosa tiene un arraigo especial en el distrito de Punta del Agua, donde es venerada como su patrona. Cada año, los fieles participan de celebraciones religiosas y actividades comunitarias en su honor, renovando la fe y la tradición de generaciones.
La figura de Santa Rosa invita a los creyentes a vivir con sencillez, fe profunda y caridad hacia los más necesitados, siendo ejemplo de santidad en medio de la vida cotidiana.