
Tras rezar el Ángelus desde el estudio del Palacio Apostólico, el Papa hizo un llamamiento a un alto el fuego en la región, sacudida durante más de dos semanas por el conflicto entre la coalición israelí-estadounidense e Irán. Expresó su preocupación por la situación en el Líbano, devastado por los enfrentamientos entre el ejército israelí y Hezbolá: la violencia jamás podrá traer la justicia, la estabilidad y la paz que anhelan los pueblos.
Daniele Piccini – Ciudad del Vaticano
León XIV vuelve a hacer un llamamiento a la paz en Oriente Medio, una región que, tras el conflicto en Gaza, ha experimentado un nuevo recrudecimiento de la violencia desde el 28 de febrero, día en que Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque militar conjunto contra Irán. Según algunas fuentes, este conflicto ha provocado la muerte de más de 1200 personas hasta la fecha, entre ellas al menos 200 niños. El Papa hizo este nuevo llamamiento tras rezar el Ángelus desde la ventana de su despacho en el Palacio Apostólico el cuarto domingo de Cuaresma. El Pontífice reiteró su cercanía en oración a todas las familias que han perdido a seres queridos en los atentados.
Durante dos semanas, el pueblo de Oriente Medio ha sufrido la atroz violencia de la guerra. Miles de personas inocentes han muerto y muchísimas más se han visto obligadas a abandonar sus hogares. Reitero mi oración y mi cercanía a todos aquellos que han perdido a seres queridos en los ataques que han azotado escuelas, hospitales y zonas residenciales.
La dramática situación en Líbano
León XIV, en particular, expresó su profunda preocupación por la situación en su amado Líbano. El país está devastado por los enfrentamientos entre Hezbolá y las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), que, según estimaciones recientes, han provocado alrededor de mil muertos y casi un millón de desplazados internos que buscan escapar de la violencia.
La situación en el Líbano es motivo de gran preocupación. Espero que existan vías de diálogo que puedan apoyar a las autoridades del país en la implementación de soluciones duraderas a la grave crisis actual, en beneficio de todos los libaneses.
Finalmente, un sincero llamamiento a sustituir el uso de las armas por el diálogo, que es el único que puede garantizar la paz que anhelan todos los pueblos.
En nombre de los cristianos de Oriente Medio y de todas las personas de buena voluntad, hago un llamamiento a los responsables de este conflicto: ¡Alto el fuego! Es imprescindible reabrir las vías del diálogo. La violencia jamás conducirá a la justicia, la estabilidad y la paz que anhelan los pueblos.
Fuente: Vatican News






