
Durante la audiencia a los prelados peruanos en el marco de la visita ad limina apostolorum, el Papa expresó su afecto por la Iglesia peruana y animó a los obispos a renovar la fidelidad al Evangelio siguiendo el ejemplo de santo Toribio de Mogrovejo, promoviendo comunión, cercanía pastoral y un anuncio valiente.
Sebastián Sansón Ferrari – Ciudad del Vaticano
El Perú ocupa un lugar especial en el corazón del Papa León XIV. Durante la audiencia con los obispos peruanos en visita ad limina apostolorum, este viernes 30 de enero de 2026, el Pontífice recordó con afecto las experiencias compartidas con los fieles y pastores de ese país: "Allí compartí con ustedes alegrías y fatigas, aprendí la fe sencilla de su gente y experimenté la fuerza de una Iglesia que sabe esperar aún en medio de las pruebas". Por tal motivo, los incentivó a hacer fructificar en el hoy de la Iglesia del Perú "la herencia que han recibido de los santos Toribio, Rosa, Martín y Juan, entre tantos otros".
A la luz de santo Toribio de Mogrovejo
El discurso se situó en el contexto del 300º aniversario de la canonización de santo Toribio de Mogrovejo, cuya labor evangelizadora marcó la historia del Perú.
“Ustedes, queridos hermanos, son fruto de la semilla evangélica que este santo obispo sembró en esas tierras. Por eso quiero proponerles que, apoyándonos en su ejemplo, leamos con mirada de fe la realidad que hoy afrontamos, la cual ha sido bien recogida en los informes que me han hecho llegar. Tengan la seguridad de que han sido leídos con atención.”
León XIV sugirió como guía el principio de vivir ad instar Apostolorum, es decir, actuar “a la manera de los Apóstoles”, con sencillez, valentía y total disponibilidad al Señor, para responder a los múltiples desafíos de la evangelización en el país.
Comunión y unidad como signo de credibilidad
El Santo Padre subrayó que vivir a la manera apostólica requiere custodiar y promover la comunión.
“También hoy, la credibilidad de nuestro anuncio pasa por una comunión real y afectiva entre los pastores, y entre estos y el Pueblo de Dios, superando divisiones, protagonismos y toda forma de aislamiento. Una comunión como aquella que buscaba santo Toribio al impulsar los Concilios de Lima. Este encuentro es un signo elocuente de la comunión viva que nos une en la fe y en la misión, y me permite acoger con gratitud la adhesión a Cristo y al Sucesor de Pedro que ustedes expresan en su ministerio.”
Recordó también la importancia de los Concilios de Lima impulsados por santo Toribio, que buscaban consolidar la unidad eclesial y fortalecer la misión evangelizadora, destacando la visita ad limina como “un signo elocuente de la comunión viva que nos une en la fe y en la misión”.
Fidelidad al Evangelio y anuncio valiente
León XIV insistió en la necesidad de anunciar el Evangelio de manera íntegra: “Santo Toribio no proclamó una palabra propia, sino una Palabra recibida”, subrayando que la fidelidad implica un anuncio claro, valiente y gozoso, capaz de dialogar con la cultura sin perder la identidad cristiana.
Cercanía pastoral y entrega total
El Pontífice acotó que vivir como los Apóstoles implica también una entrega total al ministerio confiado.
“Ellos no se reservaron nada para sí, llegando incluso al martirio. En esta misma línea se sitúa el testimonio de santo Toribio, que afrontó peligros y sufrimientos por un sólo motivo: amor a las almas, para llevar el amor de Cristo hasta los lugares más inaccesibles.”
Esta entrega se traduce en cercanía pastoral: “Estamos llamados a salir al encuentro, a escuchar, a acompañar y a comprender para llevar a todos hacia Dios”, citando a san Pablo: “me hice todo para todos” (cf. 1 Co 9,22). La cercanía abarca al presbiterio, a los seminaristas, a la vida consagrada y a todo el Pueblo de Dios, con atención especial a los más frágiles y necesitados.
Al final de su alocución, el Sucesor de Pedro les agradeció el encuentro "y todo lo que hacen para que la Buena Noticia resuene en cada corazón". Asimismo, los encomendó a la intercesión maternal de la Santísima Virgen María de la Merced e impartió complacido sobre los prelados la Bendición Apostólica, "que extiendo a los sacerdotes, a la vida consagrada y a todo el querido pueblo peruano, especialmente a quienes más necesitan fortaleza y consuelo. Muchas gracias", dijo el Papa.
Fuente: Vatican News






