
León XIV envía un mensaje a los participantes de la 461ª fiesta del Santo Niño en Cebu, alentando a vivir la vocación bautismal en unidad y al …
Vatican News
El Papa León XIV envió un mensaje a la comunidad agustiniana de la basílica menor del Santo Niño en Cebu, Filipinas, con ocasión de la 461ª fiesta dedicada al Niño Jesús, cuya imagen histórica se conserva en el templo. Firmado por el cardenal secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolin, el texto invita a los fieles a responder a la llamada de Jesús promoviendo la unidad y el servicio a los demás. Este año, la celebración se centra en el tema “En el Santo Niño somos una sola cosa”, y subraya la importancia de vivir la vocación bautismal como un compromiso concreto de servicio, especialmente hacia quienes se encuentran al margen de la sociedad.
La festividad coincide con el Festival Sinulog, considerado uno de los eventos religiosos más importantes y coloridos de Filipinas. Con raíces en la época precolonial, cuando los nativos adoraban ídolos animistas, el festival ha evolucionado hasta convertirse en un espectáculo de desfiles, música y danzas callejeras, donde los participantes visten trajes tradicionales y realizan el “sinulog”, un baile que simboliza alegría, gratitud y devoción. Durante el festival, la procesión fluvial recorre los canales y muelles de Cebu, seguida por la procesión solemne a pie, que este año reunió a cerca de 1,9 millones de fieles, en un testimonio masivo de fe y veneración al Santo Niño.
En su mensaje, leído durante la misa solemne presidida el domingo 18 de enero de 2026 por monseñor Alberto Sy Uy, arzobispo de Cebu, el Papa destacó la dimensión espiritual de esta celebración: “que cada uno pueda ser inspirado por un más grande deseo de abrazar la llamada bautismal, para vivir una vida plena de gracia en Cristo y a servicio de los demás, especialmente aquellos que se encuentran al margen de la sociedad, para dar una mayor testimonio de la llamada de Cristo a la unidad, que refleje la vida de caridad de la Santísima Trinidad”.
El Pontífice recordó además que los fieles deben permanecer cercanos a la Iglesia y participar activamente en la vida pastoral de sus comunidades. Finalmente, encomendó a todos los devotos a la intercesión de la Virgen María, Madre de la Iglesia, e impartió su bendición apostólica “en signo de alegría y esperanza en el Señor”.
Fuente: Vatican News




