
Con profunda devoción, la comunidad de la capilla San Cayetano se prepara para vivir una nueva fiesta patronal el próximo 7 de agosto, una celebración que cada año reúne a cientos de fieles para encomendar al santo patrono el pan, el trabajo y las necesidades de las familias.
El R.P. Gabriel Zapata (IVE) invitó a toda la comunidad sanrafaelina a participar de esta jornada de fe y esperanza, que tendrá como momento central la tradicional procesión y la celebración de la Santa Misa.
Una jornada de oración y peregrinación
El sacerdote explicó que la fiesta comenzará con la tradicional procesión, que partirá a las 16 horas desde la rotonda de las calles Rivadavia y Rawson. «La procesión comenzará a las 16 horas desde la rotonda de calle Rivadavia y Rawson. Serán aproximadamente unos 50 minutos de peregrinar, rezando el Rosario y meditando algunos aspectos de la vida de San Cayetano«, señaló.
Al finalizar el recorrido, cerca de las 17 horas, se celebrará la Santa Misa.
«Como todos los años, pediremos especialmente por el pan, por el trabajo y por la paz para nuestras familias y para toda nuestra patria«, expresó el padre Gabriel.
La capilla permanecerá abierta todo el día
Pensando en quienes no puedan participar de los actos centrales debido a sus obligaciones laborales, la capilla abrirá sus puertas desde muy temprano y permanecerá disponible hasta la medianoche.
«La capilla estará abierta desde las 7 de la mañana hasta las 12 de la noche. Hay mucha gente que trabaja en distintos horarios y no puede participar de los actos centrales, pero sabe que puede pasar en cualquier momento del día para rezar«, explicó.
Además, durante toda la jornada habrá sacerdotes disponibles para administrar el sacramento de la Reconciliación y acompañar espiritualmente a quienes lo necesiten. «Siempre habrá padres para confesar, bendecir imágenes, bendecir familias o aquello que los fieles deseen acercar al Señor«, indicó.
San Cayetano, un testigo de la paz y la reconciliación
El sacerdote recordó que, además de ser reconocido como el patrono del pan y del trabajo, San Cayetano fue un hombre profundamente comprometido con la reconciliación entre las personas.
«Vivimos tiempos en los que existen guerras entre los pueblos, pero también muchas guerras interiores que atraviesan los corazones y las familias«, reflexionó.
En ese sentido, evocó un episodio de la vida del santo ocurrido en la ciudad italiana de Nápoles, donde existían fuertes enfrentamientos entre distintas familias.
«San Cayetano comprendió que no alcanzaba solamente con intentar calmar los ánimos. Inspirado por Dios, ofreció su propia vida por la paz de esas familias y de toda la ciudad. Después de su muerte, comenzaron a reconciliarse, y todos atribuyeron ese milagro a la entrega que él había hecho«, relató.
Por ello, invitó a ampliar las intenciones tradicionales con las que los fieles suelen acercarse al santo. «Le pedimos, por supuesto, el pan y el trabajo, pero también la paz para los corazones y para las familias«, concluyó.
La comunidad invita a todos los sanrafaelinos a participar de esta celebración, confiando en la intercesión de San Cayetano y renovando la esperanza en medio de las dificultades cotidianas.






