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Proyecto Amor Conyugal inició el año en San Rafael con una jornada diocesana junto a Mons. Marcelo Mazzitelli

Más de 20 matrimonios participaron del encuentro en la Catedral San Rafael Arcángel. La jornada contó con la presencia del Administrador Apostólico, los coordinadores nacionales Soledad y Rodrigo Ayerza, y el Pbro. Mario Panetta, asesor a nivel provincial.

San Rafael vivió este fin de semana la jornada de inicio de año del movimiento Proyecto Amor Conyugal, un espacio de espiritualidad y formación para matrimonios católicos que sigue creciendo en distintas parroquias de la diócesis.

El encuentro se realizó en la Catedral San Rafael Arcángel y reunió a más de 20 matrimonios que ya participan en grupos parroquiales de la Pquia. de Lourdes, San Miguel, Divina Misericordia y Catedral.

Una Iglesia que acompaña la misión matrimonial

La jornada comenzó con la celebración de la Santa Misa presidida por el Administrador Apostólico de la Diócesis de San Rafael, Mons. Marcelo Mazzitelli, quien alentó a las familias a vivir su vocación con alegría y profundidad.

“Con alegría vengo de participar de un encuentro del movimiento de Proyecto Amor Conyugal”, expresó el obispo. “Es un movimiento donde se agrupan matrimonios con inserción parroquial en varias parroquias de nuestra diócesis… donde van creciendo estos matrimonios, donde van apoyándose en desplegar la misión de lo que es la vida matrimonial”.

Mons. Mazzitelli invitó a otros esposos a sumarse al camino formativo y espiritual que propone el movimiento. “Invito a todos los que quieran también sumarse y descubrir un lugar donde se puede crecer en una espiritualidad y en una misión matrimonial”.

Finalmente, dirigió un saludo a todas las familias de la diócesis: “Que sean testigos y anuncio del Reino desde lo cotidiano, pero donde se vive con profundo misterio. Bendiciones a todas las familias”.

Formación, espiritualidad y comunidad

Tras la Misa, se desarrolló una charla a cargo de Soledad y Rodrigo Ayerza, matrimonio coordinador a nivel nacional de Proyecto Amor Conyugal, junto al padre Mario Panetta, asesor del movimiento en Mendoza.

“Estamos muy contentos de estar acá en esta jornada de inicio, viendo tantos matrimonios que han venido de los distintos grupos de catequesis y de las parroquias”, señalaron Sole y Rodrigo.

Destacaron especialmente la alegría de compartir la Eucaristía junto al obispo y el entusiasmo de los matrimonios presentes: “Lo más importante es ver tantos matrimonios que quieren empezar este camino de formación, de profundización de nuestro sacramento. Somos familia y estamos muy contentos de estar acá”.

Redescubrir la belleza del sacramento

Durante su intervención, los coordinadores explicaron el corazón del movimiento: Proyecto Amor Conyugal es un camino de formación y espiritualidad para matrimonios católicos que desean conocer más profundamente el plan de Dios para su vida.

“Es una espiritualidad para matrimonios que quieran conocer el plan de Dios y descubrir la belleza de nuestra vocación”, expresaron. “El llamado que Dios nos hace como esposos, ese sacramento vivo que el Señor nos regala”.

Subrayaron además que se trata de un proyecto plenamente diocesano, en comunión con la Iglesia local. “Vamos muy en camino de la Iglesia. Invitamos a todos a conocer, a sumarse, a averiguar. Realmente somos una gran familia en la que todos estamos invitados”.

Oración conyugal y trabajo en grupo

Luego de las exposiciones, los matrimonios vivieron un momento de oración conyugal, eje central de la espiritualidad del movimiento. Allí cada pareja, desde la intimidad del sacramento, renovó su entrega y su diálogo con Dios.

Más tarde, se realizó un espacio de reflexión por grupos, favoreciendo el intercambio de experiencias y el acompañamiento mutuo entre los distintos equipos parroquiales.

La jornada culminó con un almuerzo comunitario, signo concreto de fraternidad y comunión, donde se compartieron testimonios, proyectos y desafíos para el año que comienza.

Una misión que crece en San Rafael

Proyecto Amor Conyugal continúa consolidándose en la diócesis como un camino concreto de acompañamiento matrimonial. En tiempos donde la familia enfrenta múltiples desafíos culturales y sociales, la propuesta apunta a fortalecer el sacramento desde la formación, la oración y la vida comunitaria.

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