
La comunidad católica de la diócesis se prepara para vivir una celebración significativa en el camino de formación hacia el sacerdocio. El próximo viernes 10 de abril a las 20 horas se celebrará la Misa de Recepción de Ministerios, presidida por Mons. Marcelo F. Mazzitelli, en la Catedral San Rafael Arcángel.
Durante la celebración, jóvenes en proceso de formación sacerdotal recibirán los ministerios del acolitado y del lectorado, etapas importantes dentro del itinerario vocacional que la Iglesia propone antes de la ordenación diaconal y sacerdotal.
En esta ocasión, recibirán el ministerio del acolitado los seminaristas Martín Barotto, Gino Catania y Eric Méndez, quienes continúan avanzando en su camino de formación hacia el sacerdocio mediante este servicio vinculado especialmente al altar y a la celebración de la Eucaristía. Por su parte, Pedro José Elías será instituido en el ministerio del lectorado, que lo habilita de manera estable a proclamar la Palabra de Dios en la liturgia y a colaborar en su anuncio y difusión dentro de la vida de la Iglesia.
¿En qué consiste esta ceremonia?
La recepción de ministerios es un paso público y eclesial mediante el cual la Iglesia reconoce el crecimiento humano, espiritual y pastoral de los seminaristas, confiándoles un servicio concreto dentro de la vida litúrgica y comunitaria. No se trata aún de la ordenación, sino de un compromiso más profundo con la misión evangelizadora y el servicio al Pueblo de Dios.
Estos ministerios expresan la disposición del candidato a seguir configurando su vida con Cristo servidor, preparándose progresivamente para el sacerdocio.
El ministerio del Lectorado
Quien recibe el lectorado es instituido para proclamar la Palabra de Dios en la liturgia, especialmente las lecturas bíblicas —excepto el Evangelio— y colaborar en la formación bíblica de la comunidad. Este ministerio resalta la centralidad de la Palabra en la vida cristiana y compromete al candidato a conocerla, vivirla y anunciarla con fidelidad.
El ministerio del Acolitado
El acolitado está especialmente vinculado al servicio del altar. El acólito asiste al sacerdote y al diácono durante la celebración litúrgica, particularmente en la Eucaristía, y puede colaborar en la distribución de la comunión cuando sea necesario. Este ministerio expresa de modo especial la cercanía con el misterio eucarístico y el espíritu de servicio humilde dentro de la Iglesia.
La celebración constituye un signo de esperanza para la Iglesia particular de la Diócesis de San Rafael, que acompaña y sostiene el discernimiento vocacional de sus futuros pastores.
La comunidad diocesana está invitada a participar de esta Santa Misa y a continuar rezando por las vocaciones actuales y futuras, para que nunca falten corazones generosos dispuestos a servir a Dios y a su pueblo.






