Vaticano

La Semana del Papa León XIV

El papa León XIV puso esta semana a los jóvenes en el centro de su mensaje, con llamados a vivir una fe alegre, comprometida y abierta al diálogo. Desde Asís, donde más de 2.000 jóvenes europeos participaron en el encuentro franciscano GO!, hasta la República Checa, el Pontífice los animó a vencer el miedo, asumir compromisos y convertirse en protagonistas de una Iglesia al servicio de la sociedad.

Patricia Ynestroza – Ciudad del Vaticano

En Asís, León XIV se reunió con jóvenes procedentes de distintos países europeos que participaron en elGO! Franciscan Youth Meeting, un encuentro marcado por la oración, la formación, el diálogo y la fraternidad. Inspirándose en san Francisco, el Papa los invitó a convertirse en constructores de paz en sociedades marcadas por la división y la instrumentalización de la religión.

Durante el encuentro, los jóvenes plantearon al Pontífice preguntas sobre cómo vivir el Evangelio con alegría y sencillez, cómo asumir decisiones definitivas y cómo amar a una Iglesia que también atraviesa heridas, decepciones y escándalos.

León XIV destacó que la alegría cristiana puede ser una forma de evangelización más poderosa que las palabras. También defendió el valor de los compromisos para toda la vida, asegurando que un “sí” definitivo no significa encerrarse, sino abrirse al amor y caminar acompañado por Dios y por la comunidad.

Ante las dificultades y heridas de la Iglesia, el Papa propuso el camino del servicio, la fraternidad y la responsabilidad de cada bautizado, siguiendo el ejemplo de san Francisco. Su visión es la de una Iglesia entendida como una gran fraternidad y una casa abierta, capaz de ofrecer esperanza y contribuir a la transformación del mundo.

El mensaje se extendió también a la República Checa, donde más de 3.000 jóvenes participan en el Encuentro Nacional de la Juventud de Ostrava. En un mensaje dirigido a ellos, León XIV los animó a acudir con confianza a Jesús y a ser testigos de su amor en la familia, la sociedad, el trabajo y los estudios.

Finalmente, durante el Ángelus, el Papa insistió en no tener miedo. A partir del Evangelio de Jesús caminando sobre las aguas, recordó que la fe no elimina las dificultades, sino que permite reconocer la presencia de Dios en medio de ellas. Invitó a acoger a Jesús en la “barca” de la propia vida mediante la oración, los sacramentos y la escucha de la Palabra.

El mensaje de León XIV a los jóvenes puede resumirse en una invitación a pasar de la incertidumbre a la esperanza, de la división a la fraternidad y de la indiferencia al compromiso: confiar, caminar con Cristo y transformar la realidad. “¡Go!”, vayan.

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