
En el ajetreado mundo de los negocios, donde a menudo se prioriza la rentabilidad por encima de todo, rara vez escuchamos testimonios que entrelacen el éxito empresarial con una profunda experiencia de fe. Sin embargo, la historia de Sandra Segimón, una destacada empresaria española, nos demuestra que no solo es posible, sino deseable.
Segimón, presidenta de Sushita, una firma pionera en la elaboración de sushi en España desde 1999, compartió recientemente su visión en el 30º aniversario del diario Hispanidad.com. Su mensaje fue contundente y refrescante: el liderazgo, el éxito en los negocios y la vida cristiana no solo pueden coexistir, sino que se potencian mutuamente.
Una voz valiente en el mundo empresarial
Imagina dirigir una empresa que da de comer a 700.000 personas al año y emplea a 400 trabajadores, como Sushita, y hacerlo sin ocultar tus convicciones más profundas. Sandra Segimón, quien además fundó Baguisse en 1994, precursora del reparto de comida a domicilio en España, ha construido su trayectoria sobre la coherencia. Para ella, la fe no es un aspecto privado que se guarda bajo llave al cruzar la puerta de la oficina.
En su intervención en el CaixaForum Madrid, Segimón hizo un llamado a la acción que resuena con fuerza en nuestra comunidad católica:
“En la comunidad católica nos hace falta ser valientes”.
Y para enfatizar la urgencia de esta valentía, citó a Santa Teresa de Lisieux, invitándonos a la reflexión:
“El mal avanza cuando el bien está distraído haciendo cosas que no son las que tiene que hacer”.
¿Qué significa ser valiente y «hacer el bien» en el día a día de tu profesión? Para Sandra, la respuesta es clara y aplicable a cada uno de nosotros:
“Hacer el bien significa luchar todos los días e intentar evangelizar con nuestro ejemplo”.
Ella insiste en que los valores no pueden quedarse en meras palabras o intenciones. Deben ser vividos, encarnados en cada acción y decisión. Si eres líder en tu ámbito, esto te interpela directamente:
“Los valores están para vivirlos, para que calen dentro de la organización. Los líderes tenemos que tener un discurso que cuadre absolutamente con el ejemplo”.
Emaús: El punto de inflexión que lo cambió todo
Formada en Business & Administration y con un posgrado en alta dirección por el IESE, Segimón ya contaba con una sólida base académica y empresarial. Sin embargo, el verdadero «máster» que transformó su liderazgo llegó de un lugar inesperado: un Retiro de Emaús.
En este retiro, Sandra experimentó una revelación profunda. Compartió con los asistentes:
“Viví y sentí el amor de Cristo de una manera muy fuerte y comprendí por primera vez lo que es la vocación de servicio”.
El impacto fue tan trascendental que no dudó en compararlo con la formación más prestigiosa que uno pueda imaginar en el ámbito empresarial. Te sorprenderá su conclusión:
“Fue como hacer un máster en Harvard en gestión de personas. De hecho, fue mucho más útil Emaús que Harvard en mi caso”.
A partir de esa experiencia transformadora, su forma de dirigir Sushita y sus nueve restaurantes (ocho en Madrid y uno en Málaga) cambió radicalmente. Entendió que el verdadero liderazgo no reside en la jerarquía o el poder, sino en una profunda vocación de servicio y en una mirada atenta a quienes te rodean. Su nueva filosofía se resume en una frase que te invita a repensar tu propio estilo de liderazgo:
“Entendí que lo importante era poner a las personas en el centro y liderar sirviendo”.
La historia de Sandra Segimón es un potente recordatorio de que la fe no es un obstáculo para el éxito, sino una fuente inagotable de sabiduría, propósito y humanidad. Te invita a reflexionar sobre cómo puedes integrar tus convicciones más profundas en tu vida diaria, sea cual sea tu profesión, y así, quizás, descubrir tu propio «Emaús» que revolucione tu manera de ser y de actuar.
Fuente: artículo original




