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¿La raíz de las enfermedades anímicas? Santa Hildegarda ve una lucha de 35 virtudes contra 35 vicios

Wighard Strehlow publica «La psicoterapia de santa Hildegarda de Bingen» ( LibrosLibres)

El libro La psicoterapia de santa Hildegarda (LibrosLibres) nos sumerge en las impresionantes visiones de santa Hildegarda de Bingen sobre el estado de nuestras almas y sus dolencias anímicas.

La abadesa Santa Hildegarda vivió en el siglo XII y fue canonizada y nombrada Doctora de la Iglesia en 2012 por el Papa Benedicto XVI. Ella aseguraba que «le fueron revelados desde el Cielo secretos», sobre música y medicina, el cosmos y la teología, toda una unidad relacionada en el ser humano.

La psicoterapia de Santa Hildegarda

La psicoterapia de Santa Hildegarda se puede pedir aquí en OcioHispano.

Un manual práctico para el alma

Este libro, La psicoterapia de santa Hildegarda (LibrosLibres) es obra del alemán Wighard Strehlow, la máxima autoridad mundial en la medicina de Santa Hildegarda.

Se trata de un manual práctico para aprender a afrontar las situaciones difíciles y las adversidades que, mal gestionadas, generan enfermedades anímicas y psicosomáticas.

Strehlow busca llevar a la práctica médica, nueve siglos después, la obra de santa Hildegarda «Liber vitae meritorum» (El libro de los Méritos de la Vida) en la que está basada este libro.

Libros de los Méritos de la Vida, de Santa Hildegarda de Bingen

Strehlow, después de 40 años de implementar las recomendaciones de la santa alemana a sus pacientes, ha escrito este libro con un enfoque manejable para que cada persona pueda utilizarlo para conocerse mejor y así encontrar las raíces profundas de sus males y trastornos.

Santa Hildegarda indica que buena parte de nuestras dolencias tienen causas anímicas que, una vez sanadas, permiten que las fuerzas curativas del alma se liberen y actúen proporcionándonos armonía y salud.

El interior de nuestra alma según Hildegarda

Santa Hildegarda describe el interior de las almas tal como aseguró que le fue revelado. Las describe como una ciudad espiritual y contempla sus torres, murallas, casas y palacios, en la cual 30 fuerzas divinas y 5 fuerzas directoras realizan incansables su trabajo. Santa Hildegarda enfatiza que hay 35 fuerzas que fortalecen nuestra alma, y que conocemos por «virtudes».

Dichas virtudes se enfrentan, sin cesar a las 35 fuerzas antagonistas que amenazan la vida, fuerzas que pertenecen al mundo material, las llamadas debilidades o «vicios».

A lo largo de nuestra vida tienen un rol decisivo en lo referente a nuestra salud, fortuna o desgracia, alegría o melancolía. Esos 35 «defectos psicosociales» del mundo material son causa de muchos males, mientras que las 35 «virtudes» subliman la condición humana descubriendo su naturaleza divina.

Las «virtudes» nos toman de la mano y nos guían a un lugar completamente diferente, hacia nuestra propia ciudad espiritual: el Reino de Dios, en el cual se nos permite a los seres humanos vivir y actuar según nuestra verdadera naturaleza. Así se nos descubre un mundo en el que todos podemos sentirnos bien, donde somos capaces de eliminar los bloqueos que nos impedían realizarnos. 

Santa Hildegarda señala que nuestros pensamientos, decisiones, argumentos y sentimientos cotidianos se representan como personajes que entran en escena como «virtudes» y «vicios». Esas 35 parejas de vicios-virtudes se explican con detalle en este libro.

Las fuerzas curativas del alma

Wighard Strehlow señala que «en este libro La psicoterapia de santa Hildegarda (LibrosLibres) podrá descubrir cómo cambiar, por medio de la espiritualidad, su propia vida de una manera llena de amor y de vigor. Si anhela en su vida el amor, la empatía, la paz y la alegría de vivir debería desenmascarar antes en su interior a los enemigos, a las resistencias y a los fallos, que le impiden estar sano y ser feliz. Reconociendo sus debilidades y fallos y nombrándolos por su nombre, pierden su poder y su influencia sobre usted».

Hildegarda de Bingen en una miniatura medieval

«Asimismo experimentará que, detrás de cada enemigo, se esconde un amigo, que detrás de lo que consideramos malo, podemos descubrir lo bueno y que detrás de las enfermedades, existe una fuerza para sanar y llegar a ser feliz. El mal no se deja eliminar, ya antes lo han intentado las generaciones que nos han precedido y no lo han conseguido. El mal tiene una función porque forma parte de nuestra existencia y cumple la tarea de sacar lo bueno a la luz. Santa Hildegarda de Bingen integró en sus obras la música, la teología, la medicina y la cosmología logrando una unidad, descubriendo así un concepto revolucionario de sanar y pensar de modo integral. Se trata no sólo de Dios y del mundo, sino también de nuestra salud y nuestro bienestar», escribe Strehlow.

«Ella sabía que, para disfrutar de un buen estado de salud, se necesita mantener en equilibrio todas las fuerzas corporales, anímicas, cósmicas y espirituales. Hoy sus visiones son la respuesta a nuestras preguntas con respecto a una vida sensata y feliz».

Lo que nos bloquea y nos destruye

Strehlow escribe en la introducción que «Santa Hildegarda describió en su Liber vitae meritorum —el Libro sobre los Méritos de la Vida— una psicosíntesis imperecedera sobre los 35 valores que enriquecen nuestra vida para que sea valiosa, y las 35 fuerzas destructivas, que bloquean la vida y la destruyen. Cada vez que tomamos una decisión eligiendo lo bueno o lo malo, el nivel de energía cambia produciéndose una ganancia o una pérdida, en todo aquello que fortalece al hombre o lo debilita».

Así, «las decisiones buenas llevan a una ganancia de energía, reforzando nuestra vitalidad, nuestro sistema inmunitario y nuestra salud. Las decisiones, que manifiestan una pérdida de valores, llevan a una disminución de energía y una pérdida de vitalidad y salud».

Por ejemplo, la avaricia es, para ella, el ladrón de energía más potente, «hasta llegar al descalabro total de energía, debido a la tristeza o la depresión».

Un ejemplar del Scivias de Santa Hildegarda del siglo XII

Un ejemplar del Scivias de Santa Hildegarda del siglo XII.

Una de las visiones más hermosas de su libro Scivias («Conoce los caminos») describe la unión íntima del alma con el cuerpo y las fuerzas divinas y cósmicas que están a disposición de todos los hombres por su origen. «El ser conscientes de esto cambiará radicalmente nuestra forma de ver la vida ya que esta unión íntima de Dios, el hombre y el universo pondrá a nuestra disposición fuerzas que en la vida se nos habrían ocurrido soñar ni en los sueños más atrevidos», asegura Strehlow.

Dice santa Hildegarda en otro libro suyo Causae et curae –Libro de las causas y remedios de las enfermedades– que: «El ser humano contiene en sí mismo los cielos, la tierra y toda la creación reunidos, y todo está oculto en él… Por eso Dios y el hombre son uno como alma y cuerpo…».

El puente entre alma y cuerpo: estimular el sistema inmunológico

Strehlow menciona que «el sistema nervioso autónomo (SNA), o sistema nervioso vegetativo es el responsable de la regulación y del funcionamiento de las funciones vitales. Este sistema nervioso trabaja de manera automática, involuntaria, sin ser influido por nuestra voluntad, a diferencia del sistema nervioso voluntario que reacciona ante nuestras sensaciones e impresiones sensoriales.

El alemán Wighard Strehlow, de la Casa Santa Hildegarda, es la mayor autoridad en terapias hildegardianas

El alemán Wighard Strehlow, de la Casa Santa Hildegarda, es la mayor autoridad en remedios hildegardianos.

«El sistema nervioso autónomo dentro de la columna vertebral comunica con todos los órganos y sistemas del cuerpo, a los cuales envía impulsos provenientes del sistema nervioso central (SNC) a través de todo el cuerpo. Además controla todas la funciones del sistema cardiocirculatorio así como de los distintos sistemas: respiratorio, digestivo y urogenital. Controla la presión y la circulación sanguíneas, la frecuencia del latido cardíaco, la temperatura corporal y el sistema gastrointestinal, especialmente la función de la microflora del intestino gracias al sistema inmunitario, el mantenimiento del índice de acidez, las enzimas, la secreción de las mucosas y la función hormonal», afirma.

«Aparte de esto el SNA estimula también todo el sistema inmunológico para activar un ejército complejo y muy numeroso compuesto por cientos de armas de defensa, entre otras por ejemplo radicales libres, fagocitos, células asesinas, factores inflamatorios que son capaces de luchar contra bacterias, virus, hongos y otros enemigos de nuestro entorno. La salud y la curación dependen en gran medida de la función correcta de este sistema».

«El SNA -continua Strehlow- trabaja con dos pares de nervios, cada uno con efectos diferentes. El sistema nervioso simpático estimula el corazón por medio de la adrenalina, dilata los bronquios, estrecha las arterias y modera la digesión en caso de una situación de lucha y huida. El sistema nervioso parasimpático provoca exactamente lo contrario especialmente durante el descanso nocturno y las fases de inactividad. En el pasado se suponía que el SNA funcionaba siempre automáticamente, sin intervención nuestra, como un robot. Hoy en día ya sabemos lo que Santa Hildegarda nos decía hace ya más de 865 años. Naturalmente que el estilo de vida y nuestros sentimientos influyen en el SNA. Sentimientos negativos como el odio, el miedo, la ira y la tristeza influyen sobre el SNA pudiendo provocar enfermedades, lo mismo los sentimientos positivos, como el amor, la empatía, la esperanza y la alegría, también son capaces de ejercer una poderosa influencia saludable sobre el SNA«.

Las 35 vértebras de la columna vertebral

Según Strehlow, máxima autoridad de la medicina hildegardiana, «el SNA forma un puente entre cuerpo y alma, mediante las vías nerviosas que recorren las 35 vértebras de la columna vertebral. De cada vértebra sale un par de nervios, abriéndose paso hacia los diferentes órganos estimulándolos (simpático) o tranquilizándolos (parasimpático). Al explorar táctilmente las 35 vertebras se encuentran fácilmente los puntos dolorosos, que indican o bien una perturbación orgánica o un problema anímico».

«Los 35 pares de fuerzas espirituales del alma humana, que santa Hildegarda llama «virtudes» y «vicios» permanecen en estrecha relación con todos los órganos del cuerpo. Se puede descubrir, de esta manera original, un acceso a los problemas del cuerpo y del alma. Un punto de dolor señala un desorden funcional del órgano correspondiente, y conduce simultáneamente a las causas psicogénicas relacionadas y enumeradas en la tabla de las fuerzas y debilidades («virtudes» y «vicios»)», subraya el Dr. Strehlow.

Bloqueos y debilidades espirituales

Para conseguir una curación integral, según el concepto de santa Hildegarda, Strehlow considera que «es necesario identificar los bloqueos y debilidades espirituales para eliminar las causas que han llevado a la enfermedad. Descuidar la sanación espiritual conduce a fracasos y a diagnósticos de incurabilidad, que solo favorecen a la industria que vive de las enfermedades de la gente».

Strehlow habla de las fuerzas antagonistas que «debilitan al hombre; destruyen la vida y provocan enfermedades. Nos bloquean para que no participemos en la abundancia de la vida. Cuando mentimos y engañamos, cuando actuamos con resignación, furia o cinismo, perdemos energía o fuerza. Por eso es tan sorprendente que una multitud de personas se decida voluntariamente a vivir en el lado oscuro, asumiendo el riesgo de ponerse enfermos».

Este libro, La psicoterapia de santa Hildegarda (LibrosLibres), nos da información para descubrir las fuerzas curativas del alma que cada uno tiene, y que interactúan con el cuerpo.

Lea también:

– Los consejos de Santa Hildegarda para perder peso (aquí)
– El manual de medicina de Santa Hildegarda, explicado (aquí)
– Las recetas de Santa Hildegarda para reforzar el sistema inmunitario (aquí)

Libros de salud de Santa Hildegarda

Fuente
https://www.religionenlibertad.com/

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